martes, 10 de julio de 2012

La telenovela del recuerdo: La colorina.

 Se anuncia en el canal de cable "Telenovelas" de propiedad de Televisa, la reposición de "La Colorina" uno de los "mitos sagrados" de la televisión mexicana que ha sido contado infinidad de veces y transcrita en millones de blog y web de telenovelas en el mundo entero.

Claro, muchos toman como base la sinopsis de la misma televisión mexicana y lo que opinan los críticos en base a su repercusión en dicho país.

Pues bien, a raíz del fallecimiento de la actriz María Teresa Rivas, nos referimos brevemente a dicha producción y sostuvimos en esa oportunidad que "La Colorina, no había sido éxito en el Perú como algunos señalaban alegremente, pero sí el tiempo la convirtió en una telenovela de culto".

Hoy que tendremos la oportunidad de repasar sus capítulos recordemos lo que constituyó para el mundo de la telenovelas esta producción de Valentín Pimstein realizada en 1980, historia original de Luis Arturo Moya Grau que devolvía al mundo de las telenovelas a Lucía Méndez quien se había lanzado a la fama internacional gracias a "Viviana", un clásico y suceso indiscutible en todos los países donde se emitió. Su compañero en el papel principal fue Enrique Álvarez Félix, encargado de dar vida a Gustavo Adolfo; además de José Alonso, María Teresa Rivas, María Rubio, Julissa, Armando Calvo y el actor peruano Fernando Larrañaga, en una de sus últimas participaciones en la televisión mexicana.




LA HISTORIA



Fernanda Redes Paredes, (Lucía Méndez), mejor conocida como La Colorina, es una bella mujer que trabaja en un cabaret junto a su amiga Rita (Julissa). Una noche, ellas son invitadas por un sujeto que frecuentaba el bar donde ambas trabajaban llamado Iván (mucho mejor en la segunda parte de la historia, el gran José Alonso), a pasar la noche a su casa con la promesa de un buen pago por compañía, Iván resulta ser solamente un vividor que se mantiene a costillas de su cuñado Gustavo Adolfo (Enrique Álvarez Félix), quien está casado con Alba (todavía laborando como actriz, la hoy escritora, Liliana Abud), que es hermana de Iván, la cual está postrada en cama por una enfermedad terminal.

Cuando Rita y Colorina reclaman por el pago del dinero arman un escándalo en la casa despertando a la señora de la casa y madre de Gustavo Adolfo, Ana María, (Espléndida María Teresa Rivas), quien esa misma noche elabora un plan que consiste en tener un nieto y heredero a costillas de la necesidad financiera de Colorina a quien ofrece una fuerte cantidad de dinero para embarazarse de su hijo. Colorina acepta y Alba quien se entera de los planes de Ana María pide a Colorina hacer feliz a su marido y darle muchos hijos luego de que ella muera, para esto Colorina se entera que está embarazada y se muda a la mansión Almazán y se retira del cabaret, sin embargo debe soportar los maltratos y humillaciones de Ana María.

Cuando el niño nace Colorina se encariña con él, mientras Gustavo Adolfo lo hace con Colorina quien le dio un hijo varón, sin embargo ella decide romper el trato y a sabiendas de que Ana María se negará a entregárselo, escapa con ayuda de Ami, (Muy bien la gran María Rubio), la ama de llaves de la mansión y gracias también a la ayuda de Polidoro y Toribio, (Luis Bayardo y Héctor Ortega).

 Ahora Colorina decide hacerse llamar por su verdadero nombre, Fernanda, y huir lejos, para esto Polidoro se entera que su mujer, Mirtha, (María Sorté), lo ha abandonado para irse con su amante Enrique (en uno de sus primeros papeles, Salvador Pineda) y lo deja con sus dos hijos. Por ello, Polidoro acuerda que Fernanda se lleve a los niños, de este modo tendrán una madre y ella pasará desapercibida por el hecho de que buscan a una mujer con un solo bebé y no tres.

Una vez establecida, Fernanda logra sacar adelante a sus hijos José Miguel (Guillermo Capetillo), Danilo (José Elías Moreno) y Armando (Juan Antonio Edwards) quienes han crecido y ahora se encuentran en la Universidad. Precisamente sus estudios los lleva a la capital con lo que Fernanda regresa al lugar donde un día huyó, poniendo una exclusiva Boutique. Ahora Fernanda tendrá que enfrentarse a Ana María quien no quiere ver a su hijo con una ex-cabaretera además que guarda un profundo rencor por el rapto de su nieto y aunque Fernanda promete llevarse el secreto a la tumba acerca de la identidad de su verdadero hijo la llegada de Mirtha complicará más las cosas.

COLORINA...CON SU CANTO DE GOLONDRINA
Lucía Méndez era la superestrella de las telenovelas gracias a "Viviana" (Televisa-1978). El inicio de su tradicional desencuentro con Verónica Castro data de esa época y el motivo no era otro que los celos profesionales de ambas. Recordemos que casi a la par del estrellato de la Méndez, la Vero lograba también el ascenso triunfal con "Los ricos también lloran" (Televisa-1979).

En el Perú la llegada de Lucia Méndez en 1979 fue triunfal. Coincidía con la emisión de los últimos capítulos de "Viviana". Era una época en que nuestro país estaba en plena transición de la dictadura militar a la democracia y nuestra televisión también experimentaba un cambio.

De "Viviana" y su éxito en el Perú hablaremos en su oportunidad así como de la accidentada visita de la Méndez a nuestro país. Lo único que diremos es que en declaraciones al desaparecido diario "la Crónica", ya Lucía anunciaba que su siguiente producción sería "La Colorina".
Es más, uno de los motivos por lo que la actriz terminara siendo rechazada en nuestro país, no sólo fue por los escándalos en que se vio envuelta, ni por no tener buena voz y cantar canciones pasadas de moda, sino que el público esperaba la llegada de la actriz, tal cual vimos, en "Viviana", pero ella como toda una diva se presentó con una trencitas a lo Bo Dereck (recordada actriz norteamericana que hacía furor esos años por su papel en 10, la mujer perfecta), con lo que terminó siendo rechazada por la gran mayoría de público.

Lucía permaneció varios días en nuestra capital y pudo darse cuenta el efecto de rechazo que causó verla de esa manera. Ella declaró que tenía esa apariencia porque así luciría en su siguiente telenovela de nombre "La Colorina", pero nada de eso es cierto porque el público notará que la Méndez solamente lució ese peinado en apenas dos capítulos de la historia en la que el personaje cambia de apariencia para no ser reconocida por los hombres que mandó Ana María para encontrarla.

Ahora bien, algunos señalan que el papel de "La Colorina" estaba destinado inicialmente para Christian Bach, más no es del todo cierto. El papel siempre fue para Lucia Méndez, pero como Valentín Pimstein era un hombre con una amplia experiencia en este tipo de producciones, sabía que Lucía estaba con unos "aíres de diva" que cualquier cosa podía pasar. Por eso, siempre tuvo a la mano una segunda opción y esa era la bella Christian Bach quien se había dado a conocer en "Los ricos también lloran" (Televisa, 1979), donde resaltaba por su espectacular belleza e innata simpatía y eso constituía un gran trampolín para un futuro protagónico que tiempo después lo consiguió de manera triunfal.

"La Colorina" fue una muy bien cuidada producción de primer nivel. Si bien, muchos dentro de la sinopsis de la telenovela colocan que el oficio de la protagonista era una "prostituta". Diremos que ello tampoco es del todo verdad, porque efectivamente la historia cuenta la vida de una prostituta que se convierte en señora, pero durante la emisión de la telenovela no se señalaba eso, más se le daba el término de "cabaretera" o bailarina de un night club. Eso para evitar rechazo o suspicacias. Además nunca hubo una escena de cama o un desnudo. Incluso la noche en que Gustavo Adolfo y Colorina supuestamente hacen el amor fue de los más simplista. Las escenas que eran objeto de rechazo eran los diálogos demasiado chocantes para la época, el vestuario y el chicle con el que paraban mascando tanto Colorina como Rita. Además en ningún momento se plantea algo morboso, las escenas eran sugeridas y eso bastaba para que el público no se sintiera complacido.
La canción estuvo a cargo de Camilo Sesto quien compuso el tema especialmente para esta historia. El tema, a pesar de no constituirse en un gran éxito, fue sin duda uno de los atractivos de la historia, así como el ver la silla de ruedas de "Alba" subiendo y bajando por aquella gran mansión de la familia Almazán.

En el 2001 se realizó una nueva versión "Salomé" en el que todo fue tal cual estuvo planteado en su guión original. Lo único que varió fue su final, demasiado aparatoso pero efectivo. La telenovela fue protagonizada por Edith Gonzáles y el actor colombiano, Guy Ecker. Esta producción de Juan Osorio tuvo éxito en México y otros países, pero nunca llegó a la altura de "Colorina".

También en Argentina, en 1993, se realizó otra versión más, a cargo de la flamante Televisa Argentina llamada “Apasionada”, protagonizada por Susú Pecoraro y un joven Darío Grandinetti. La historia  estuvo protagonizada por estos dos talentosos actores, tal vez no ideales para este tipo de género. La entrada con el tema "No sé tú" de Luis Miguel atrapaba más que la propia telenovela. También fue emitida en el Perú y constituyó un fracaso.

LA HISTORIA ORIGINAL
Si en el mundo de las telenovelas ya habíamos visto a una doméstica superarse y convertirse en una señora de sociedad, a una ciega recuperar la visión  y ser millonaria y hasta una italiana llegar a convertir sus sueños en realidad, todas estas historias ya habían sido dadas a conocer, sólo faltaba el extremo en la novela rosa, la superación de una mujer de la calle que, contra todo pronóstico, se superará y se convertirá en una señora de sociedad.

Arturo Moya Grau, escritor y actor chileno, fue el creador de una trama cuya original chilena tuvo buena sintonía en su país de origen. Pimstein conocía del talento de Moya y no era la primera vez que en México se adquirían los derechos de un guión de su autoría. Anteriormente se adaptaron del autor títulos como J.J Juez (Televisa. 1975), Pelusita (Televisa. 1980) y la misma María José (Televisa, 1980).

La trama original cuenta con dos historias paralelas, la historia de Colorina y también de Polidoro. Además cuenta con dos partes delineadas, muy de moda en esos años, la historia de la Colorina como cabaretera hasta su huída de la casa de los Almazán y la transformación y regreso a la capital convertida en una señora respetada.

Ahora bien, como siempre sucede en el mundo de las telenovelas, esta historia tiene cierto parecido a "Simplemente María", sobretodo en la segunda parte, cuando ella producto de su superación personal se convierte en una reconocida diseñadora de modas, tras iniciarse como simple costurera. En esa parte de la telenovela, la narración es solamente superficial ya que se obvia todos esos años de supuesto “oprobio”, para solamente en 20 minutos y luego de un collage de fotos podamos ver ya creciditos a los hijos de Colorina.

Con esta historia, se pretendía voltear la trama de las telenovelas y demostrar que una prostituta puede redimirse, pero el público parecía no aceptar eso. Para nuestro gusto, la telenovela carece de una mayor dosis de crudeza dado el tema que planteaban. El personaje de la Méndez luce demasiado pintoresco y no dramático. Por ello, el rechazo en sus primeros capítulos, dado que además de prostituta, aquí Colorina era inculta, soez y vulgar. El atractivo radicaba en tener como pareja a Enrique Álvarez Félix, quien prácticamente parecía ser una copia fiel del personaje que interpretaba. Ella de carácter fuerte y él débil y atrapado en las garras de su madre. Con el correr de la historia se puede notar que Álvarez Félix mostraba un exceso de maquillaje que perjudicaba su piel. Sin duda, ya en esos años, el actor sabía que no podía seguir personificando a un galán, sobretodo porque sus posturas denotaban no mucha masculinidad. A pesar de eso, Álvarez Félix fue un gran actor y aquí tampoco desentonó. Sin destacar mucho, el papel era simplemente para él.

En esta producción se observó, otra vez, el buen trabajo del productor Valentín Pimstein, quien pudo "resucitar esta telenovela" gracias a su gran manejo ejecutivo. La historia levanta en interés cuando todos deseábamos conocer ¿Quién era el hijo de la Colorina? De hecho Pimstein nos da una pista cuando al final de la primera parte, Fernanda le dice a dos de sus hijos "que se tienen que ir con Polidoro".
Como todo "viejo lobo" de las telenovelas, Pimstein al ver que ya no necesitaba de nada más para que el éxito le sonriera, en los 30 últimos capítulos de la trama, se puede ver la transformación de Fernanda que “por arte de magia”, vuelve a sus años de juventud luciendo más bella que nunca, mientras sus dos galanes que se disputaban su amor, lucían siempre canosos.

El final, tantas veces visto, casi se volvió de antología por la pregunta que le hace Fernanda a Gustavo Adolfo en el capítulo final, con esa subida de cabellos espectacular: ¿A quién prefieres, a Fernanda o a La Colorina? También es destacable el final de Ana María tragándose su orgullo y llamándola “Señora”.

Por la telenovela pasaron rostros muy jóvenes que vale la pena volver a verlos. María Sorté, Alma Delfina, Yuri, Christian Bach, Alberto Inzúa, Juan Luis Gallardo, entre otros grandes actore
s.


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